El hombre atrás de mí le propone galantemente a la mesera que se casen. Se ve que se conocen de antes. Ella espeta: "No, licenciado, yo nunca me voy a casar. Ésa es una estupidez! Cuántas estupideces ha inventado esta sociedad". Él no contesta, no sabe qué decir.
Sigo sin terminarme mi café, lo saboreo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 réplicas :: La verdadera filosofía
Publicar un comentario